Síndrome del impostor: ¿el éxito es cuestión de suerte?

 

¿Te ha ocurrido que te sientes incapaz de lograr un objetivo y cuando lo alcanzas crees que fue por causas externas? ¿Tienes miedo de asumir nuevos retos profesionales porque no te consideras apto para ello? A este fenómeno se le conoce como Síndrome del Impostor: ¿el éxito es cuestión de suerte? ¡Vamos a averiguarlo!

 

De acuerdo con el portal Noticias en Salud cerca del 70% de las personas alguna vez ha padecido el síndrome del impostor, o también conocido como síndrome del fraude en el que muchas veces profesionales, estudiantes o cualquiera se considera insuficiente y poco merecedor de sus logros. 

 

Creo que no existe en el mundo alguien que no haya atravesado por esta situación, pues muchas veces todos nos hemos sentido intimidados por jefes o proyectos de gran envergadura que nos paralizan. 

 

De acuerdo con la experta Valerie Young, una académica que se encarga de desarrollar programas profesionales sobre este tema, indica que es un problema que va más allá de un caso de inseguridad en sí mismo, tiene que ver con la autoestima de cada uno. 

 

Aunque el síndrome del impostor no es un trastorno reconocido aún por el Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. Especialistas como Pauline Clance y Suzanne Imes también han escrito numerosos ensayos y artículos sobre este conjunto de conductas limitantes desde 1978.

 

Pauline relata que desde muy joven se preocupó por ser la más destacada de su clase aunque obtuviera buenas notas constantemente vivía preocupada por fracasar, e incluso sus amigos se comenzaban a cansar de su frecuente temor, hasta que un día se convirtió en profesora y notó que a muchos alumnos les pasaba igual. 

 

Posibles causas del Síndrome del Impostor

síndrome del impostor

Autoras reconocidas por investigar como la doctora Valerie Young sostienen que sus causas pueden estar vinculadas a eventos de la infancia o adolescencia donde hubo fuertes críticas hacia su comportamiento. Además, crecer en un ambiente competitivo aumenta la posibilidad de desarrollar este síndrome. 

 

De esta manera, muchos tienden a convertirse en personas perfeccionistas y rígidas que les cuesta adaptarse a diferentes escenarios; si alguna vez en el pasado cometieron un error suelen culparse y denominarse como fracasados, minimizando los logros que han obtenido. Del mismo modo, pudieron repercutir:

 

  • Dinámicas familiares disfuncionales:

    muchas veces los padres suelen comparar a sus hijos y atribuirles etiquetas que se adhieren a la personalidad del chico. “el hijo más inteligente”, o “el hermano torpe” es una manera de comenzar a dañar el autoestima de las personas. 


  • Percepción de éxito y fracaso:

    las personas con el síndrome del impostor tienden a ser demasiado exigentes consigo mismas y muchas veces mantienen expectativas tan elevadas que son difíciles de alcanzar y por consiguiente, se autosabotean.


  • Estereotipos sexuales:

    algunos especialistas aseveran que tanto hombres como mujeres pueden padecerlo, aún se conservan ideas erradas como “no es posible ser madre y ser exitosa laboralmente al mismo tiempo” que nos limitan.. 

 

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Curiosamente “el impostor” tiene evidencias reales de sus logros obtenidos pero le cuesta reconocerlos y transformarlos en motor para seguir creciendo. Igualmente, en ambientes laborales y sociales creen en su imaginación que otros tienen expectativas tan altas sobre ellos que considera que está engañando a los demás y mantiene un profundo temor a ser “desenmascarados”.

 

En mis consultas he observado que este síndrome del impostor prevalece mucho en personas exitosas que no se otorgan el mérito por sus logros, sino que los factores externos lo favorecieron. Frases como “ella podría hacerlo mil veces mejor que yo”, “No sé por qué se fijaron en mí si yo creo que no tengo tanto talento” “Debo agradecer que todo esto pasó para lograrlo” son las mencionadas en estos casos.

 

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Otros síntomas que puedes tomar en cuenta son:

 

  • Constante desmerecimiento de las metas alcanzadas. Cree que estos logros se materializaron al azar.
  • Falta de confianza en sus capacidades.
  • Desconocimiento de sí mismo, pues deja que otros lo defina en lugar de sí mismo.
  • Pensamientos recurrentes sobre el fracaso, bien sea de sus proyectos, vida amorosa y social.
  • Autoboicot.
  • Síntomas ansiosos ante la presencia de nuevos retos.
  • Constante inseguridad personal y baja autoestima.

 

¿Es posible superar el síndrome del impostor?

 

En primer lugar necesitas reconocer todos los retos que has superado y de lo mucho que has crecido personal y profesionalmente. Puedes anotar cada uno de tus logros y hacer una pequeña reseña sobre cómo lo hiciste sin medir factores externos. pregúntate ¿cuáles acciones ejecutaste para lograrlo?

 

Por otro lado, aprende a confiar en tí y en tus capacidades. Muchas personas se acercarán a ti porque han escuchado que eres bueno realizando alguna tarea ¿por qué te cuesta tanto reconocerte? convéncete a ti primero que estás seguro de lo que haces y luego transmite eso a los demás.

 

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Otras acciones que puedes realizar para superar el síndrome del impostor son:

 

  1. Aceptar halagos y críticas constructivas de otros.
  2. Aprender cada vez más algo sobre tu carrera u oficio. 
  3. Sentirte orgulloso de las veces que has resuelto conflictos.
  4. Hablar con otros sobre tus sentimientos y emociones cada vez que te enfrentas a escenarios demandantes.
  5. Cada vez que pienses en algún escenario catastrófico, debate tu propio pensamiento ¿es real o imaginario?
  6. Rompe los esquemas limitantes con los que has crecido. Sí es posible ser hermosa y ser destacada en tu área profesional. Sí se puede ser un hombre disciplinado y soñador al mismo tiempo. 
  7. Acudir a terapia psicológica.

 

Sentir una pequeñísima dosis de inseguridad no tiene porque ser algo totalmente negativo. De hecho, hay momentos en los que resulta conveniente admitir que no lo sabremos todo, que el miedo nos puede tambalear un poco cuando se presentan nuevas situaciones, pero aún así no debes paralizarte al momento de aceptar una propuesta.

 

Por último, ten presente que le pones el máximo esfuerzo a lo que hagas. Recuerda que nada sale a la perfección, pero si has hecho todo lo que ha estado en tus manos significa que estás creciendo y siendo cada vez mejor. 

 

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Comentarios
    • Laia   a las   9:10 am de 23/02/2021

      Gracias! Sí, en algun momento muchas personas pueden identificarse con ello, por eso la autoconfianza es crucial!

       

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