Desapegarte de la importancia de la imagen

Escrito por el 14/01/2020

Desapegarte de la importancia de la imagen es algo posible. La imagen parece que nos persiga; según cómo vas vestido se te etiqueta en un grupo social u otro, lo mismo pasa según las propiedades o los artículos materiales de los que puedas presumir. Pero también la imagen contraria, la de querer mostrarse rebelde, diferente, friki, es en cierta manera un apego a la necesidad de mostrar una imagen; una opinión que demuestre quien eres a los demás. Y eso amig@, tiene trampa también.

Tipos de apegos a la imagen:
  • Al Poder: el logro de resultados, de empresas, de dinero, logros materiales en fin, que demuestren quien tiene el poder en la relación o que muestren la capacidad de logro.
  • Influencia o Seducción: personas que necesitan influir en los demás a través de las palabras o a través de sus atributos físicos para ganarse las simpatías de su entorno, o la imagen, según opinan.
  • La parte intelectual: la necesidad de que los demás le vean a uno inteligente, culto, sabiondo, lo cual se nota en las conversaciones en las que necesitan manipular sin darse cuenta o demostrar que saben incluso más que su interlocutor
  • La perfección: apego a ser la pareja perfecta, los padres perfectos, los hijos perfectos, los amigos perfectos… éso influye en la toma de decisiones y en la falta de autenticidad. Pueden estar «bien» con todo el mundo, pero no serán auténticos.
  • Buena Persona: esto influirá en actuar en función de la corrección, de lo que se considera correcto, formal, esperable. Puedes leer más aquí mi útimo artículo dejar de tener expectativas.
  • Quedar bien: esto influye en el comportamiento de las personas bajo distintos disfraces. A unas las hace inhibidas mientras a otras las hace payasas o las graciosas del grupo. A unas las hace resolutivas, participativas, mientra a otra las hace tímidas y vulnerables por miedo a quedar mal sin dejar de permitir que salgan todos los atributos. También están aquí las responsables, las líderes, las complacientes, etc.

 

Cuanto más auténtica soy, menos me importa la opinión de los demás sobre mí.

Cuanto más coherente soy conmigo mismo y mi sistema moral, más feliz me siento, con lo cual menos me afecta la opinión que los demás puedan tener de mí.

La imagen social es una de las enfermedades del siglo XXI. Socialmente se recrea, se sustenta, se retroalimenta. Las personas vienen a mi consulta con diferente limitaciones debajo de un «si hago esto que pensará la otra persona» o » si me muestro tal y como soy no le gustará y se enfadará o lo que es peor me abandonará» o «debo mostrarme fuerte porque sino empeorará la imagen que tiene de mí». También las personas preocupadas excesivamente por su peso, pasando procesos de trastornos alimentarios, anorexia, bulímia, buscan formas de controlar la imagen cuando sienten que decepcionan a los demás y a sí mismos.

La imagen social y también televisiva, ha hecho que incluso las personas distorsionen su propia imagen.

imagenEl otro día iba andando y vi la mirada de un hombre hacia una chica que pasaba andando. No me pareció la típica mirada de atracción sino más bien de sorpresa, por lo cual giré mi mirada para apreciar lo que estaba mirando ese hombre. La chica andaba super erguida, aparentemente segura de sí misma pero con ese aura que está pendiente de todo a su alrededor intentando demostrar que todo le importa poco. Con una delantera realmente desproporcionada a toda su fisonomía, su altura, su estrecha cintura… muuy desproporcionada. Al mirarla a la cara, encuentro algo indefinido. Parecía joven, unos labios operados almenos 3 veces, que le deformaban toda la cara y toda la expresión y lo demás no ayudaba mucho, la extensión de pestañas etc, y no hablo por la estética sino por el cargamento de la misma.

Lo explico porque, a pesar de que ella pueda estar muy contenta con su físico  a la edad e 25 años, todos los «arreglos» que se ha hecho no han hecho más que esconder su verdadera yo. Me apenó. Me planteé sino sería mi propio ego que hacía un juicio sobre esa situación, y no tengo respuesta a ello todavía. Pero me apenó, que una mujer (u hombre) deba obsesionarse tanto con algo para sentir que pertenece, o que gusta, o que es respetado. Llámalo imagen física, reconocimiento, autoridad, etc. Gran parte de la humanidad habíamos olvidado que somos suficiente. Ya valemos por nosotros mismos. Ya somos. Lee mi artículo Eres suficiente.

Creer que una persona no es suficientemente guapa y que debe operarse para mejorarse, es partir de la base que hay algo malo en uno. Es querer gustar a los demás a través de algo que no es uno. Es querer gustarse a sí mismo a través de gustar a los otros. A esa imagen vendida en las revistas retocadas con fotoshop.

A ver, a todo el mundo le gusta verse bien. Creo que casi todo el mundo tiene aspectos que no le gustan de sí mismos, las mujeres están más condicionadas en ese sentido, y esta obsesión ha hecho que se invierta mucho en la parte de la carcasa (el cuerpo) y poco o nada en la parte del contenido ( el crecimiento interior).

Nos guste o no, como mujeres todas, y digo todas, hemos sido programadas para ser de determinadas maneras. Algunas intentarán corresponder, otras intentarán rebelarse, diciendo que ellas son así y que gusten así o no así seguirán (olé) pero en la intimidad de su hogar, muchas se miran al espejo y siguen sin gustarse.

¿Donde esta entonces esa fuerza interior, esa imagen propia, esa autenticidad que trae la belleza desde dentro? Las embarazadas tienen fama de estar muy guapas durante el proceso, y aparte de los procesos hormonales se dice que la felicidad interna se nota en la piel. Las personas felices se las ve guapas, atraen, tienen carisma, tienen esa luz especial.

¡¡¡¡Empecemos a vivir como quien realmente somos!!!!

A medida que me hago mayor:) me doy cuenta que la belleza natural es una de las cosas preciadas que tenemos los seres humanos. Cierto que no todos lo ven pero me siento privilegiada de poder apreciarlo a mi alrededor:) En mis clientes, contemplo la belleza de su interior. Puedo sonar romántica pero es cierto. Ojalá esas mismas personas cuando salgan a la calle se permitan expresar sus temores, sus deseos, sus vulnerabilidades, y su bondad. Eso amigos, es de una belleza abrumadora. Me siento bendecida por poder llegar a las profundidades de sus almas para que se contemplen en su majestuosidad.

Cómo desapegarte de la imagen:
  1. Tú no eres esa imagen. Eres mucho más que eso. Búscalo y compártelo.
  2. Haz lo que haga saltar a tu corazón de alegría y no lo que tu mente te dice que deberías. Cuanto más feliz, menos te importará lo que piensen.
  3. Contra más feliz, menos entrarás en la rueda de criticar a los demás en sus defectos o carencias. No necesitarás llenar tu autoestima menospreciando a tu entorno.
  4. Acéptate, perdónate, ámate. Tal cual. En tu perfecta imperfección. Cuanto más lo logres, menos exigirás, idolatrarás, complacerás ni dominarás, (entre otras). Y más amarás, servirás, te priorizarás y te sustentarás en libertad.
  5. La imagen, es una ilusión creada en tu mente. No es la realidad. Tu condición familiar no es ni un palacio ni una esclavitud. Es un contexto. Y no eres tú.
  6. Reflexiona, sé que la vida te pone en una montaña rusa de constante movimiento pero si te mueves por inercia tu vida no habrá valido el sentido. Reflexiona: sobre quien eres, sobre dónde quieres ir, cómo te quieres sentir. Y lo mejor, rompe esquemas! Esquemas mentales. Esquemas de ideas, para abrirte a una nueva manera de entender el mundo a otra dimensión.
  7. Libérate un poco de las redes sociales. Sólo muestra una imagen sesgada y distorsionada de quien uno realmente es.
 

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