Qué significa la muerte

Escrito por el 14/07/2020

Qué significa la muerte

Permíteme que hoy reflexione a raíz de una experiencia personal que he tenido este fin de semana. En una sociedad donde hay temas tabús como el sexo y la muerte, uno nunca parece que está preparado para los cambios profundos que la vida le presenta y tiende a creer que la inmortalidad está ahí, cómo si nunca nada fuera a acabar. Como si todo perdurara de la misma manera: una relación que no acaba nunca, unos hijos que no crecen, unos padres que no mueren…

Pero la vida te golpea con fuerza a veces, para recordarte que todo es pasajero, que nada permanece y que tú no hay nada que puedas hacer para mantenerlo.

El miedo a la pérdida

El miedo a la pérdida es algo que forma parte de nuestra forma de ser. Aquello que hemos logrado o de lo que hemos disfrutado, nos cuesta una barbaridad pensar que algún día dejaremos de tenerlo o de disfrutarlo. Es cierto que no podemos estar viviendo con la presencia constante de que algo o alguien dejará de estar en nuestras vidas, porque entonces nos provoca una sensación de inseguridad tremenda en nuestro día a día, pero también es verdad que pensar que todo es eterno y no querer afrontar nunca esta posibilidad, o no querer reflexionar o hablar sobre ella, tampoco es sano. La gente suele decir «no pienses en estas cosas» pero yo creo que hay que pensar en estas cosas si queremos vivirlas de la mejor manera posible cuando lleguen; al fin y al cabo, la muerte, nos va a llegar a todos.

Siempre resulta interesante liberarse del miedo. (aprende más en mi artículo aquí)

Cada cuál puede tener su propia filosofia de vida, aquí no quiero convencer a nadie de nada. Simplemente voy a expresar la mía, en base a los estudios que he descubierto y a las posibilidades que se me han presentado en la vida.

¿Qué hay más allá de la muerte?

muerteLas últimas investigaciones abogan a que todo el universo sería una especie de holograma. Sí, ya sé que esto es muy difícil de asumir, y no pretendo que lo hagas ahora en unos minutos, yo he pasado meses con esta idea en la mente, investigando, sintiéndola, rechazándola y finalmente aceptándola. Si todo es un holograma, entonces nosotros también lo somos, y aunque todo nos parezca tan real, no deja de ser un juego, una experiencia.

Sabemos que somos energía. Lo que tal vez no sabías es que decidiste densificarte en este cuerpo físico para experimentar. La energía es más sutil que la materia. La materia es más densa que la energía. Cuando hablamos sobre subir la vibración del cuerpo, nos referimos a que las moléculas y átomos de nuestro cuerpo vibren a una mayor velocidad. A menos velocidad, mayor densidad, y aparece la enfermedad. Por esto es tan importante cuidarte de estar en alta vibración, y no hablo sobre estar alegre un solo día, sino sobre la energía de base, y limpiar la información del subconsciente que tal vez no esté tan «alegre» como tu ego o tu mente.

Si todo es energía, tendría sentido que todo fuera un holograma. En esta idea, ya el físico Jean Pierre Garnier Malet en su teoria del Doble cuántico explicaba a través de sus fórmulas cómo se explica que todos y cada uno de nosotros tengamos un doble. Un doble que no está aquí sino que está en otro espacio tiempo.

Somos seres multidimensionales

Somos seres multidimensionales. Tenemos la posiblidad de vivir en diferentes dimensiones, y lo hacemos muchas veces a través de los sueños, las meditaciones, las regresiones. Todo es ahora y al mismo tiempo. Entonces si esto es así, tú tienes la posibilidad de conectarte con tu doble, ya que él sabe qué es lo mejor para ti y qué no.

Si valoramos esta idea del holograma y el doble, entendemos que cuando morimos, muere nuestro cuerpo, también nuestro ego, pero no nuestra consciencia. Esto también explica los viajes astrales que puede experimentar una persona: que tu cuerpo energético salga de tu cuerpo físico puede ser muy liberador, o puede generar miedo sobre todo la primera vez si no entiendes nada de lo que te está pasando. También explica esto cómo funciona nuestra intuición (mira mi artículo aquí)

Cientos de personas han visto una luz cuando han tenido experiencias cercanas a la muerte. Todas explican las mismas experiencias, y muchas de ellas no habían podido comunicarse mútuamente, por lo tanto, la experiencia es individual. Si todos dicen lo mismo, ¿no será que hay mucho todavía que no es consciente para nosotros?

Si todo es energía ¿no podría ser que la energía se expresara en formas distintas, como en un cuerpo pero también sin el cuerpo? Si la energía no se destruye, ¿no tendría sentido que la esencia de la que formamos parte no muriera? Y si esa esencia tiene consciencia, ¿no explicaría esto por qué «uno» puede ser consciente de que no está en su cuerpo o de que ya ha trascendido?

El dolor es real

Esto no quiere decir que uno no sufra cuando pierde a un ser amado. Estamos tan anclados en esta dimensión aparentemente real, que cuesta desvincularse, claro. Uno tiene que estar muy presente, muy consciente en todo momento de todo lo que implica, pero nuestra inercia es olvidarnos de quién somos en realidad. De que somos seres multidimensionales, poderosos, espirituales, con la capacidad de concentrar la energía a través del pensamiento y que esto reperute en la mente, en el cuerpo y en la materia.

Nos hemos creído exclusivamente nuestros 5 sentidos, y todo lo que está más allá de ellos lo cuestionamos. Aunque poco a poco, nuestros sentidos se irán desarrollando: ya hay personas que tienen el don de la clarividencia, de la clariaudencia, de la telepatía. Esta última la tenemos muchas personas sobretodo expresada en relaciones profundas y de fuerte conexión.

Muerte y re-nacimiento

La muerte en rasgos simbólicos siempre ha implicado un renacimiento; como por ejemplo las flores caen en otoño y renacen en primavera, las relaciones se rompen pero se inician otras, el organismo cambia cada 7 años porque las células de tu cuerpo mueren pero se crean de nuevas y por tanto tú eres enteramente nuevo cada 7 años. Si esto es así, ¿por qué la muerte del cuerpo sería distinta?

Yo creo que el cuerpo se pierde (como las flores) pero la consciencia perdura, y avanza, elevándose a una nueva vibración. A mayor vibración, más sutil y más ligera es la energía por lo que no puede ser expresada a través de la materia. Por tanto, se trata de un nuevo nacimiento (renacimiento) en otra forma o no forma, pero con el mismo contenido, la consciencia.

Así entiendo la unión de todos y todo lo que Es. Así cobra sentido lo visible y lo invisible. La vida y la muerte. La materia y el espíritu. La ciencia y la energía.

 


Comentarios
  1. Yolanda   a las   8:18 am de 15/07/2020

    Me encanta tu forma de enfocar la psicología, que tengas esta apertura de mente para explorar diferentes opciones de sanación, distintos a los caminos establecidos. Enhorabuena por tu trabajo!

     

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