Conoce las leyes universales y espirituales que rigen tu vida

Escrito por el 13/01/2021

Conoce las leyes universales y espirituales que rigen en tu vida

 

Muchas veces andamos por la vida preguntándonos por qué nos pasan ciertas cosas. Nos sentimos perdidos, desorientados y poco conectados con nosotros mismos, situación que nos lleva a estados de ansiedad, estrés y depresión porque sin saberlo nos resistimos y ni sabemos en dónde estamos parados. Esto es porque desconocemos las leyes universales y espirituales que rigen nuestra vida.

 

¡Pero tranquilo! Quiero decirte que todos hemos pasado por eso, la vida no ha sacado un manual de instrucciones en el que podamos fijarnos qué acciones seguir para lograr el éxito, la paz mental y el amor propio.

 

A medida que vamos creciendo buscamos respuestas a tantas preguntas, nos damos cuenta que somos parte del universo que no para de moverse, que constantemente está en transformación. Aunque no lo creas ¡tú estás cambiando en cada momento! Y como pieza fundamental de él, estás regido bajo unos principios y leyes que implícitamente gobiernan nuestras vidas. 

Las leyes universales y espirituales en tu vida

Las leyes universales y espirituales brindan unos lineamientos sabios y específicos para reflexionar sobre acciones que nos llevarán a una existencia más armónica y feliz. La ciencia se ha encargado de demostrar su veracidad para su masificación a través de los medios y otros centros. Por ejemplo, la física cuántica ha comprobado que el universo está conformado por protones, átomos, energías y frecuencias que indican que todo va cambiando constantemente. Así como existe la Ley de Gravedad, de igual manera existe la Ley Espiritual. Nosotros como humanos estamos compuestos de esos elementos, por lo tanto  también nos transformamos,  aunque no podamos apreciar un compendio escrito sabemos que están ahí. Solo basta preguntarnos: ¿somos las mismas personas de hace un año? ¿cuáles son las consecuencias de nuestros actos? ¿qué tipos de escenarios estamos atrayendo? Esas interrogantes que usualmente nos planteamos guardan estrecha relación con ese tema.

 

La sociedad nos ha vendido la idea de que para tener éxito en el amor, en el trabajo y en la vida debemos sacrificarnos y trabajar incansablemente hasta lograr nuestros objetivos, sin embargo ¿qué pasaría si conociéramos a fondo los lineamientos del universo? ¿Si estuviéramos conscientes y alineados con nuestro mundo interior y con el entorno? Pues andaríamos más ligeros por el camino, uno que no sea perfecto, pero si más fluido como agua que recorre el río, cómo pájaro que disfruta su vuelo. Una manera de poder alinearte con los ritmos de la naturaleza y las leyes universales y espirituales es a través de la Psicología energética. (Puedes leer más clicando en el link)

 

Las siete leyes universales y espirituales:

ley universal

  • Potencialidad pura:

    esta primera ley concibe que la mente es todo un universo, es una consciencia pura donde habitan nuestras fortalezas, sombras, luces, creencias, motivaciones,la creatividad, el equilibrio y el silencio. Es la base en la que se erigen el resto de las leyes porque habla de lo que realmente somos, la esencia en su mayor estado de pureza. Podemos aplicarla desde la meditación y el tiempo de calidad que nos dedicamos diariamente para conocernos. 

 

  • De atracción:

    imagina unir dos gotas de agua ¿sencillo, no? Son del mismo componente, por lo tanto su integración es simple. Ahora piensa en unificar una gota de aceite y otra agua ¡no sé unirán, por supuesto! Lo mismo ocurre con las personas y sus energías. Cuando vibras alto, es decir te encuentras alegre,feliz y radiante, existen mayores posibilidades de que esas mismas personas con esa vibra  se acerquen a ti. Si buscamos algo incansablemente, lo llamaremos tanto hasta verlo a nuestro lado. De forma implícita lo llamamos tanto que actuamos en función de hallarlo. 

  • Del mínimo esfuerzo:

    este apartado no consiste en quedarnos sentados observando cómo las cosas ocurren frente a nuestros ojos. Más bien, habla de la aceptación de la situación sin alterar los hechos porque así lo queremos. Esta ley también se refiere a la responsabilidad que debemos asumir sobre nuestra vida, soltando el hábito de culpar a otros de lo que nos sucede y tomando las riendas del presente.

  • Del karma o causa y efecto:

    este precepto nos invita a la reflexión sobre nuestros actos. Pues sostiene que toda acción genera una reacción, cada acto acompañado de una intención realizada por nosotros será devuelta en la misma proporción en determinado momento. También se enmarca en el famoso refrán de «siembras lo que cosechas» «no hagas lo que no te gusta que te hagan«. Por eso veamos cada día como una oportunidad para actuar en congruencia con lo que damos y con lo que nos gustaría recibir. 

  • Del desapego:

    el budismo sostiene que el apego es uno de los principales motivos de sufrimiento de los seres humanos, en un plano más cotidiano, es uno de los  males que afectan a las relaciones humanas y el bienestar espiritual. Cuando nos apegamos demasiado al dinero, una relación, amistades, prestigio o fama, notaremos como la vida poco a poco se nos apaga. El entorno se vuelve rígido y carece de espontaneidad porque estamos ansiosos sobreprotegiendo algo que en determinado momento no estará. Debemos tener presente que nada nos pertenece solo nosotros mismos. Soltar genera dolor, pero es una manera de demostrarnos que tenemos derecho a estar libres de ataduras y cadenas invisibles que nos oprimen. 

  • Del Dharma:

    ¿has escuchado que todos tenemos un propósito de vida? La verdad es que nosotros estamos en este plano para un objetivo, una razón de ser. Somos responsables de construir nuestro propio camino, sin embargo existe otro compromiso, hacer del mundo un lugar mejor bien sea a través del rol de madre, padre, profesional, estudiante. También debemos poner en práctica dones como la autenticidad, la empatía y la compasión para lograr una transición hacia la verdadera plenitud y felicidad genuina.

  • De dar y recibir:

    la reciprocidad es parte fundamental de nuestras vidas. Damos lo que tenemos y al mismo tiempo agradecemos recibir en la misma medida. El altruismo nos llena el alma de alegría y gratitud, por eso, (aunque lo neguemos) esperamos una respuesta. Esta ley puede estar totalmente fundamentada en las relaciones sanas en que cada buena acción será devuelta como un gesto de amor. Por eso ante todo preguntémonos ¿qué estamos dispuestos a dar? Porque eso será lo que se recibirá, ni más ni menos. Este principio también habla de la valía personal debido a que generalmente damos lo que somos. Sí tenemos compasión, pues no dudaremos en repartirla con los demás. 

 

La vida es un acontecimiento maravilloso con sus matices, conocer sus preceptos, normas y las leyes universales y espirituales,  es un buen augurio para comenzar, y si le sumamos la coherencia entre decir, pensar y sentir hacia una misma dirección estaremos más cerca de la plenitud y la paz interior. 

 

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