VIVIR DESDE EL AMOR O DESDE EL MIEDO


Vivir desde el amor o desde el miedo, e aquí la elección más importante de tu vida. Si has leído mis posts como el de Conviértete en tu mejor amigo, recordarás que expliqué que tu cuerpo está formado de átomos, y que por tanto, vibra en distintas frecuencias todo el tiempo, dependiendo de tus emociones. La emoción de Amor vibra en una frecuencia. La emoción de miedo en otra muy distinta.

En la vida, te encuentras con distintas circunstancias que mueven en ti diversas emociones… algunas te alegrarán, otras te entristecerán y otras te enfadarán. Lo que se conoce es que en cada conexión emocional (da igual la emoción) se establece una sinapsis, y ésta hace un recorrido, como si fuera una carretera. Cada vez que experimentas la misma emoción esta carretera se hace más rápida, va a mayor velocidad. Llega un momento que tiendes a reaccionar emocionalmente a tus acontecimientos con un tipo de emociones, según como seas tú y tu concepto de vida, puede ser estrés, ansiedad, enfado, desconfianza, miedo, tristeza, serenidad, tranquilidad, etc, En esta sinapsis y la segregación de sustancias químicas, ahora ya no tienes una carretera a gran velocidad sino que tienes una autopista. Ahora tiendes a reaccionar rápidamente con un estado emocional a las situaciones que te pasan.

Thicht Nhat Hanh dice:

“La energía no nace ni muere, se transforma.La ira es energía, el enojo es energía, el amor es energía, todo es energía. Cuando usas el enojo y la ira como energía puedes ser peligroso porque cuando estás enojado no estás lúcido. Nosotros no tenemos que deshacernos de ninguna energía, solo debemos aprender a transformar las energías negativas en energía de la comprensión, de la compasión y del amor.”

Así, elegir vivir desde el amor o desde el miedo se hace todos los días. No es una decisión fácil. ¡A mí hay días que me cuesta una barbaridad! Pero es el camino para salir del estado de víctima en el que la mayoría se encuentra, culpando al exterior de sus estados internos. Es el camino que permite transformar el malestar en bienestar.

El trabajo de Autoestima y Autoconfianza que todas las personas deben hacer a lo largo de su vida, también tiene que ver con esto, porque Amarse es vivir desde el amor, y no puedes amar bien si no te amas, de la misma manera que tampoco encontrarás a nadie que te ame más de lo que te amas a ti.

El mundo se entiende en estas polaridades: Abundancia de Amor y Carencia de Amor. Lo contrario del amor no es el odio, sino que es el miedo. El miedo enfunda muchas decisiones, como puede ser no confiar en uno mismo o en los demás, no abrirse a nuevas relaciones, la necesidad de sentirse aprobado por los logros de muchas de las personas exitosas profesionalmente esconde el miedo a no valer si no consiguen o no demuestran; la ira o la rabia esconde el miedo a sufrir dolor, y qué mejor manera que ahuyentar a los demás para que no se acerquen demasiado. Hay un sinfín de situaciones donde podríamos estar debatiendo durante horas sobre vivir desde el amor o desde el miedo.

Vivir desde el amor, incluye empatizar, comprender que los demás tienen sus puntos de vista, ser capaz de aceptar, perdonar, a los demás (y a ti!), y te voy a decir un secreto:) Es más fácil lograrlo si entendemos que en esta vida, estamos aprendiendo a experimentar el amor y a ir evolucionando en su entendimiento; cada momento o etapa de nuestra vida, nos permite avanzar más en el camino del amor. Nuestras almas están aquí para aprender ciertas lecciones, siempre relacionadas con el amor. Esto muchas veces permite abrirse a un mayor abanico de posibilidades, para ampliar la conciencia y trascender aquellas situaciones que te anclan en emociones de baja vibración.

Permíteme acabar con un texto de Eileen Cady:

“Todo lo que tiene lugar en tu vida, procede de tu conciencia. Eleva tu conciencia y eleva todo tu ser, tu actitud hacia la vida, y empieza a vivir la vida plena y espléndida que es tu autentica herencia. Eso es algo que te pueden decir, y tú puedes ver a otras pero viviéndolo; pero si no penetra en tu conciencia y no puedes aceptar que es para ti, no ocurre nada.

El alma -en apariencia- más simple, como un niño, puede aceptar el reino de los cielos, con mucha mayor facilidad que el alma más profundamente intelectual, que piensa que conoce todas las respuestas con su mente, pero cuya conciencia no se ha elevado hasta los niveles más altos.

Todas las almas pueden alcanzar un estado de conciencia elevado. Pero es algo que se ha de lograr desde dentro, a partir del conocimiento interno, de la inspiración y de la intuición, que no requieren sabiduría ni conocimiento externos.

Todo está en el interior de cada alma, esperando únicamente ser reconocido, manifestado y vivido.”

 



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