El motivo de una infidelidad

Escrito por el 03/03/2020

El motivo de una infidelidad

A lo largo de los años he visto como en varias relaciones de pareja se dan distintos tipos de infidelidad. Bien, la infidelidad solo es de un tipo, está claro. Nadie te pone una pistola en la cabeza que te obliga a ser o no infiel. Sin embargo, los motivos que te pueden llevar a una infidelidad son muy variados. La infidelidad se da tanto en relaciones cortas como en relaciones largas, en relaciones heterosexuales como homosexuales, y es indistinta a la edad. Partimos de una sociedad dónde se educa en la monogamia, creo que esto es algo educativo y no genético, pues los instintos sexuales de hombre o mujer se tienen independientemente de que lleves 5 o 25 años con tu pareja. Aun así, si la sociedad nos ha educado en la monogamia, esto también explica porque hay muchas personas que no tienen ninguna dificultad en ser fieles y leales con sus parejas. Es algo que llevan marcado muy adentro, que viene arraigado dentro de sí como una forma de comportarse o de ser. Existen tribus y otras sociedades donde la poligamia es aceptada, y otras donde es la mujer la que cambia de pareja.

En la actualidad, los intercambios de pareja o swinger, las parejas abiertas o lo que llaman el poliamor es otra variación de cómo las personas entienden el amor. Sin embargo, nos centramos aquí en la infidelidad centrada en el sistema de monogamia.

 

7 Motivos que pueden llevar a ser infiel:

  1. Una personalidad narcisista: en este caso la persona centra el mundo en función de sus necesidades, olvidándose de las necesidades de su pareja. Son personas que aparentan mucha autoestima pero que realmente tienen muy poca, pues necesitan la mirada del otro/a para sentirse admiradas, deseadas, valoradas. Y esto lo ejercen desde la seducción. En estos casos la infidelidad puede suceder una sola vez, aunque es muy habitual que sean personas propensas a ejercerla.  No les es difícil mentir ni llevar en algunos casos una doble vida (familias paralelas). Normalmente las parejas oficiales de estas personas son muy serviciales, entregadas, más bien sumisas, que aceptan el «amor» que se les da o más bien las sobras del amor que se les da, aunque una persona marcadamente narcisista realmente no sabe amar. Entonces también es cierto que una persona que convive con alguien así no sabe recibir amor, ni sabe amarse, porque uno nunca será más amado de lo que realmente puede amarse a sí mismo.
  2. Conectar con algo distinto: Muchas veces cuando una persona es infiel, ha encontrado en la 3 persona algo nuevo, distinto. Puede ser una conexión sexual, o puede ser una conexión emocional o intelectual. A lo largo de los años de consulta, lo que he visto en estos casos es que sea lo que sea, han encontrado una conexión que de otra manera no tenían. Las personas a veces llevan mucho tiempo juntas, y si no cuidan la relación se encuentran con carencias, faltas o vacíos. Por ejemplo: cuando son las mujeres quienes son infieles, muchas veces sienten una conexión con la tercera persona que tiene que ver con sentirse escuchadas, con poder expresar sus opiniones sin ser juzgadas, con poder ser ellas mismas, auténticas, con sentirse valoradas (algunas se sienten ignoradas en una relación que conlleva mucho tiempo), etc. Este tipo de situaciones explica su sensación, si bien es cierto que también depende de ellas que puedan hacerse valer en sus propias relaciones, no toda la responsabilidad es de la pareja. En algunos casos en los hombres, he visto que se sienten ninguneados en su casa por sus parejas, juzgados, criticados e invalidados, sienten que no hacen nada bien y que no son admirados, o llegan a la crisis de los 40 o 50 que se llama, y necesitan recuperar sensaciones pasadas, y en lugar de hacer la construcción en pareja, se usa el exterior como vía de escape.
  3. Falta de Sexo en la relación: Tal vez este motivo entraría dentro del anterior, pero lo pongo aquí porque es suficientemente importante. La falta de comunicación respecto al sexo también es algo muy común. Muchas veces para uno de los miembros la frecuencia no es la suficiente (da igual aquí si es mucha o es poca, siempre será una valoración subjetiva, que si no se dialoga y se busca un punto en común, generará conflicto).La mayoría de las veces tiende a ser el hombre el que resulta más insatisfecho en este sentido, aunque cada vez hay más mujeres, ya que el descenso de la libido sexual antes se contemplaba básicamente en mujeres pero actualmente se contempla en los dos géneros. Aquí ya dependerá de la necesidad personal y del aguante, así como de la comunicación. Hay que contemplar que el sexo también es una forma de conexión. De hecho, los hombres lo necesitan cuando quieren conectar con su pareja, por eso cuando ha habido una discusión, ellos buscan «el polvo de reconciliación» 🙂 pero si no ha habido reconciliación o diálogo antes, raramente la mujer va a tener ganas de sexo. Para ella, es algo que se expresa cuando hay intimidad, entonces la mujer puede abrirse como una flor y entregarse. Si se siente dolida es difícil que pueda conectar sexualmente. Por eso hombres y mujeres tienen dos tempos o preferencias diferentes en el sexo.
  4. Preparando el espacio para una ruptura: en otros casos, uno de los dos sabe que va a dejar a la pareja, pero quiere tener a alguien en la recámara, para no sentirse solo/a o para sentirse con el valor suficiente como para dejar a la pareja.
  5. Como venganza: en algunos casos, la infidelidad es consecuencia de una venganza, a veces por sospechar de una posible infidelidad anterior de la pareja. Y puede incluso que no se haga de forma muy consciente, pero la persona necesita desquitarse, y también demostrarse que es valiosa a través del acto.
  6. Una moralidad flexible: La fidelidad se educa. Si tu has visto que en tu familia ha habido infidelidad, una o varias veces, esto ocasiona muchas veces una forma de entender las relaciones. De la misma manera pasa con las amistades. Si todas tus amistades son infieles, tu verás con otros ojos la infidelidad, tal vez no seas infiel, pero la verás de manera distinta. No será una cosa tan terrible, tal vez pensarás que si la pareja no se entera «ojos que no ven corazón que no siente», aunque curiosamente, he visto en muchas ocasiones como la persona que es infiel, se horroriza al enterarse que su pareja también lo es o lo ha sido. Es curioso como una persona puede entender a veces su propio comportamiento o disculparlo, pero castigar el comportamiento del cónyugue, siendo el mismo.
  7. Las expectativas irracionales de lo que la pareja debe ofrecer: Las personas esperan que sus parejas les concedan todo lo que quieren o lo que desean, o lo que creen que deberían conceder. Obviamente, la pareja falla porque nadie está a la altura de unas expectativas irreales. En estos casos, la persona siente que en cierta manera su infidelidad está «justificada» pero eso es debido a que no son capaces de sobreponer sus deseos, hacerse superior a las adversidades o los obstáculos que ofrece una relación.

 

La infidelidad se considera no solo a la infidelidad física o sexual, sino a aquella que lleva a una persona a mentir de forma consciente y reiterada respecto a este tipo de situaciones. Vemos pues, que la infidelidad es el hecho en sí, pero que difiere su consideración según el motivo sea uno u otro, según también como la persona traicionada se entere de ella y según cómo la persona infiel afronte y se responsabilice de sus propios actos. Así pues, llegado el momento dependerá de varios factores que el otro miembro de la relación perdone o no la o las infidelidades. Este tema lo abordaremos en un futuro artículo.

 

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